Comencé a escribir aqui intentando que nuestro amor no se lo tragaran las paredes de los hoteles, los asientos de los coches, los bancos de los parques, la arena de las playas y el vacío de las multitudes que nos ven pasear y no se dan cuenta de lo que tienen delante.
Buscaba también una manera de no tener que parar de decirte que solo el hecho de dormir bajo el mismo cielo que tú me hace feliz. A las tantas de la madrugada, mientras tú duermes bajo tus mantas y yo bajo las mias puedo de repente desvelarme y dejarte estas notas colgadas por ahí.
Y que las lea cualquiera.
Y sentir que todo gira alrededor de uno solo de nuestros besos, que el suelo del mundo se ondula para acogernos tumbadas en la hierba, que el amor se muere de envidia, se queda corto, y solo sirve para todos los demas.
Que para nosotras hay que inventar palabras nuevas. O no decir nada.