Tu sonrisa la recuerdo del día de la reunión familiar. Tu sonrisa y mi envidia de ti porque esperabas un hijo y yo lo soñaba. Tu sonrisa y mi mano acariciando tu vientre afortunado. Tu sonrisa, básicamente.
Tu sonrisa que escampa las nubes, despierta los jilgueros de mi pecho, destapa el sol dormido tras las montañas.
Y entonces, por primera vez deseé conocerte, y a la vez te sentí con una cercanía turbadora. Tal vez entonces ya eras posible.
1 comentario:
papallones a la panxa... impedeixen escriure res més...
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